Goodison Park, un nombre que resuena con historia y tradición en el fútbol inglés, se erige en Walton, Liverpool, como un emblema del deporte. Inaugurado el 24 de agosto de 1892, este estadio, apodado 'The Grand Old Lady', fue el primer gran estadio de fútbol construido en Inglaterra. Durante 133 años fue la casa del Everton FC, y a partir de la temporada 2025-2026, iniciará un nuevo y emocionante capítulo como el hogar permanente del Everton Women, convirtiéndose en el estadio dedicado al fútbol femenino más grande del Reino Unido. Su capacidad actual es de 39,414 espectadores sentados y ha albergado más partidos de la máxima categoría que ningún otro estadio en Inglaterra, además de ser sede de una semifinal de la Copa Mundial de 1966.
El histórico estadio Goodison Park se convertirá en la sede permanente del equipo femenino del Everton a partir de la temporada 2025-2026, tras la mudanza del equipo masculino al nuevo estadio en Bramley-Moore Dock.
El Everton FC jugó su último partido masculino en Goodison Park el 18 de mayo de 2025, marcando el fin de una era de 133 años en el icónico estadio antes de su nueva etapa.
El club ha anunciado que se realizarán mejoras en las instalaciones de Goodison Park para asegurar que esté en las mejores condiciones para recibir al equipo femenino en 2025, incluyendo vestuarios y zonas de aficionados.
Además de ser la sede del Everton Women, Goodison Park albergará partidos seleccionados de la academia y expandirá el campus L4 de Everton in the Community, reforzando su lazo con la comunidad local.
A partir de septiembre de 2025, el Everton Football College, parte de The People's Learning Trust, tendrá su sede en Goodison Park, ofreciendo a los estudiantes la oportunidad de estudiar en un entorno futbolístico histórico.
Con la mudanza del Everton Women, Goodison Park, con su capacidad actual, se convertirá en el estadio más grande del Reino Unido dedicado exclusivamente al fútbol femenino, aunque se espera una reducción de capacidad.
El Friedkin Group, tras su adquisición, revisó el proyecto 'Goodison Legacy' y decidió que el fútbol debía permanecer en el corazón de la comunidad de Everton, llevando a la adaptación del estadio para el equipo femenino.
Megan Finnigan describió la mudanza a Goodison como un "testimonio de dónde está el juego femenino" y un futuro "enormemente emocionante" para el equipo.